martes, 19 de julio de 2011

LES LUTHIERS - ALGO DE SU HISTORIA

Todo comenzó a principios de los años 60, en el coro de la facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (UBA), dirigido por el maestro Virtú Maragno. Aquel coro, como todos los de la UBA, estaba abierto a estudiantes de cualquier carrera.

Por aquella época, se desarrollaba en la Argentina una intensa actividad coral universitaria. Todos los años se realizaban festivales corales nacionales, que duraban una semana y representaban un importante acontecimiento cultural. Según era costumbre, en el cierre de esos festivales los estudiantes presentaban entremeses humorísticos.

Un día de comienzos de 1964, Gerardo Masana , un integrante del coro de Ingeniería, se presentó a un ensayo con un libreto y unas partituras bajo el brazo, una caja con pelucas y un sueño: poner en escena una opereta cómica llamada Il figlio del pirata, con música de Carlos Mangiagalli. La obra había sido estrenada en Madrid en 1883, y desde entonces, había pasado al olvido.

Masana propuso, además, que la interpretaran con una orquesta conformada por exóticos instrumentos construidos por ellos mismos. El Flaco había dado el ejemplo, al crear, con tubos de cartón, papel maché y las ruedas de un carrito, el bass-pipe a vara, instrumento que aún hoy, cuarenta años más tarde, sigue siendo empleado por Les Luthiers. Núñez Cortés, que por aquel entonces era estudiante de química, se entusiasmó con la idea y construyó el tubófono parafínico cromático, un instrumento de viento hecho con tubos de ensayo. Su afinación era tan precisa que al escribir la partitura, Masana lo eligió para que llevara la melodía. Otros instrumentos desarrollados por aquel entonces, como el gom-horn y la manguelódica neumática, también son empleados hoy en día por Les Luthiers.

La incorporación de Jorge Maronna, de sólo 17 años de edad, hizo que en aquella obra participaran cinco futuros componentes de Les Luthiers.
El resultado fue apabullante. Nadie esperaba semejante grado de creatividad y elaboración en un festival amateur.

En 1970, Les Luthiers ingresó al circuito porteño de cafés concert, con Querida Condesa: Cartas de Johann Sebastian Mastropiero a la condesa de Shortshot. Aquel espectáculo, presentado en el café concert La Cebolla, significó la incorporación definitiva de Mastropiero al repertorio del grupo.

Esto es un breve resumen. Para los amantes de Les Luthiers, aquí les dejo su web oficial:

http://www.lesluthiers.com

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